EL BLUES DE ALDO BONZI

 


*Foto de Noelia Ceballos. @noe_ce_arte

 

 

 





 

34*

 

 

¿Tres y media de la madrugada?

 

No hay viento. No llueve.

No pasan autos.

Todavía no sale el primer tren.

 

Tu cuerpo ha obedecido y no llora.

No ríe. No se queja.

Un cuerpo mudo.

Obediente y mudo.

 

Tres y media de la madrugada.

 

Qué increíble.

Creíste que lo habías logrado.

 

Y una calandria canta

parada sobre tu corazón.

 

*De Valeria Pariso. valeriapariso@outlook.com

-Del libro "Triza"

 

- Valeria publicó los libros de poesía: "Cero sobre el nivel del mar" Ediciones AqL (2012), "Paula levanta la persiana", Ediciones AqL (2013); "Donde termina esta casa", Ediciones de la Eterna (2015), "Del otro lado de la noche" (2015) Editorial El Mono Armado, "Triza" (2017) Editorial Detodoslosmares, "La trilogía: Uva negra/ Mascarón de proa/ El castillo de Rouen", Vela al viento Ediciones patagónicas (2018), Segunda edición AqL (2020), Zarmina, Primer Premio del Concurso de Letras, categoría poesía, del Fondo Nacional de las Artes, año 2019, Ed. Mascarón de proa (2020); "Flores para no regar", Editorial AqL (2021). “Final francés”, AqL ediciones, 2023

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

UN CIRUELO & UN BLUES*

 

 

Cada mundial vuelvo a recordar la historia del árbol en el fondo de la casa de los padres de Kalman.

Porque el secuestro ocurrió al principio del mundial de la dictadura.

Quizá será por la tapa del libro, que conservo enmarca desde aquella época. La hoja suelta y maltrecha de la tapa de papel de "EL ESTADO Y LA REVOLUCION " V.I. LENIN. PEQUEÑA BIBLIOTECA MARXISTA LENINISTA

En la desesperación el padre polaco de Kalman había enterrado todo lo que encontró en la pieza de sus hijos.

Solo se había salvado la colección de mecánica popular y el diccionario.

La imagen de su rostro recién retornado del chupadero. Su cara, nunca voy a olvidar su cara, aunque la imagen este desgastada por las décadas transcurridas.

A los 20 años Kalman había envejecido de golpe: era un muchacho ojeroso con una tristeza madre instalada en la mirada. Nos recibió sentado en una habitación deliberadamente sombría, como si sus ojos acostumbrados a la mazmorra no toleraran la luz.

De su biblioteca enterrada había leído "Para leer al Pato Donald". Me regaló al libro húmedo y maltrecho: -Es tuyo, lo único que quedó de la biblioteca.

Evitó detallar las torturas en el relato del secuestro en ese campo clandestino. Los que lo vimos respetamos su necesidad de silencio.

Pero si contó que lo liberaron en una madrugada cerca de la estación de Aldo Bonzi. Ese día era la final del mundial 78. Los milicos querían menos secuestrados adentro para ver tranquilos el partido. Dijo que fue feliz viajando sin boleto hacia Valentín Alsina. Cuando Esteban se enteró prometió escribir un “blues de Aldo Bonzi” en homenaje a la libertad del amigo.

A menudo pienso en el secuestro que padeció, más aún cuando se vive un tiempo de mundial.

Cuando volvió a su casa, fueron con los viejos a un vivero y compraron un ciruelo bastante crecido. Fue una ceremonia familiar plantar el ciruelo sobre el bulto de los libros enterrados en la quinta.

La dictadura pasó, años después volvieron a discutir si tenían que desenterrar los libros, el árbol había crecido y ya daba sombra.

Fue Kalman el que decidió: -dejémoslo tal cual, parece que las raíces están bien alimentadas.

 

*de Eduardo Francisco Coiro.

https://www.facebook.com/CansadoDeTriunfar/

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

*

 

Toda mi vida fue difícil

como la de un buscador de oro.

Tanta arena dejé

pasar

entre los dedos

para encontrar un

brillante

grano de felicidad.

 

*De Tamara Karpenok.

(Bielorrusia - 1950)

-Traducción de Natalia Litvinova.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

LOS DESPUNTADORES DEL ALBA*

 

No venimos a librar una batalla

con espadas sobre esta colina,

No es el deseo desolar la vida

ante una obstinada voluntad.

Aunque bien moriríamos como algunos

murieron

Agitando un camino hacia el sol

renaciente.

 

*Arna Bontemps

 (1902-1973)

 

*Del libro “Harlem: los blues de la historia”, de Eduardo Dalter;

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*

 

leeré en azul

este silencio

 

viajaré a su flor

sobre mi almohada

 

*Alejandra Alma Marotta.

Monte grande

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PECES*

 

Otro es hombre de medio cuerpo arriba, y el resto, pez.

HERMAN HESSE

 

No te recuerdo por las palabras de las que tanto hablaste.

Te recuerdo más, por las que has callado.

No te recuerdo por ser tú, sino por ser otro.

 

Por ejemplo, no sé a qué huele el regazo de tu madre.

Quien enjugó tu lágrima primera, en tu primera vida.

 

De tus lejanas fiebres, de silencios oscuros.

De piedras, escondidas, donde comienza el niño.

No me has hablado del cansancio de tu padre.

Del tren que se llevó tus infantiles pasos.

De qué color era la esquina de tus lunas.

Cual fue tu primera muerte.

Quien te dio un apretón de manos en la funeraria.

Del cuerpo inaugural que bebió el azul tembloroso de tu núbil deseo.

De quien, la primera gota en senos de mujer.

Cual, el inicial follaje que cubrió tus páginas en blanco.

La fuente primigenia de tu pena.

 

Te recuerdo por lo que tanto dices cuando callas.

 

A mí, quizás, me recuerdes por lo que digo.

Sabes, por ejemplo, que nací espejo bifocal, con alas.

Que llevo en mis manos crepúsculos de golondrinas muertas.

Que solo fui una pausa en el deseo.

Que rescribo mis pasos en calles silenciosas.

Que no lloré cuando murió mi padre, si, cuando murió mi perro.

Que los lobisones se alojan en mi lecho.

Que las madreselvas se enredan en mi pelo.

Que tengo el poder de convocar la lluvia.

Que soy mujer, oscura y azulada.

Uva y sangre en tu boca. Piel arisca y pulpa blanda.

Sabes, de mi obstinada afición a cábalas, mitos, profecías.

 

Palabras que hablan cuando callan.

Palabras que callan cuando hablan.

Crípticas.

 

Una pecera.

Afrodita y Eros entre sus brazos.

Y una constelación de peces que me multiplican, me redimen.

Me salvan del diluvio universal...

“...De medio cuerpo arriba, el resto, pez”

 

*De Amelia Arellano.

San Luis

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Viajero*

 

 

Vengo de un lugar en el cual hubo cada cosa

y nada estaba. Ocurrió el deja vu del nacimiento

y fue volver a nombrar las evidencias:

ese el pájaro, esa la flor, esos los otros.

Esto la brisa, aquello el miedo,

y después el fuego del deseo

y el estropicio que dejan los incendios.

La rotación, los equinoccios, los ciclos

de las muertes y las resurrecciones.

Para la sed el agua de los ríos, y la sal y

la bravura de los mares para templarse,

aburrirse en los oasis siempre parecidos,

y la pena de no congeniar las soledades,

y el exilio atemporal de los desiertos

para las decepciones y el cansancio.

Este es el lugar en que se encuentra sin buscar

y las catástrofes acuden sin llamarlas,

y se pierde cada guerra y la memoria,

para volver al lugar donde estará todo

y no habrá nada. No llevaré ni el nombre

que me fue impuesto ni las palabras

de este breve tiempo hipotecado.

 

*De Horacio Martín Rodio. horaciorodio@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un lugar para tomar helado con refresco*

 

 

Me ha sido dada la sombra de las nubes

reposan sobre mí los inicios

de quienes habitan la cuenca: sosteniendo

con el habla y la memoria las falanges edáficas,

manteniendo a flote los glifos de la palabra.

 

Lugares turquesa sin ruido donde reposa

la emoción por contemplarte: también aquí

con su caparazón de carne roja, de tunal

mis manos sobre tu roca germinan.

 

¿Qué hemos hecho? Escuchamos al joven suelo de pericardios,

de cotiledones decir: “hágase la boca,

y con ella, la necesidad de cesar otra vida”,

con su voz de elipses murmurantes se forma tu cuerpo

y en los amaneceres tus cristales dorados.

 

Protesto ante lo que soy, me niego a devorar

para conservar mi vida… ¿Cómo liberarme?

¿Cómo no negarle la existencia a quien engullo

para mantenerme?

Siento afecto por quienes me parasitan,

deseo ofrendarles mi cuerpo para que vivan,

hacer feliz al hematófago, dejar vivir al vegetal ¿Cómo puedo liberarme?

Tengo miedo de encontrarme contigo.

 

Amor de terracota con tus minerales siameses

donde ya no te alcanza mi querer

recibimos bullendo esta existencia

dedicada al devoramiento. Quiero entregarme a ti,

que mis secreciones inertes se beban por las raíces

y las emanaciones terminen por evanecerme.

 

Será cuando sus sollozos recuesten el horizonte,

me nombrarán polvo, me llamarán arena, dirán me gleba,

mis escamas serán livianas, traslúcidas, mi vaharada seca,

astillosa … Pesa sobre mí la vida:

esa bestia que viendo vencido a su oponente, le desmiembra

bañando su hocico en sangre. En el árido a veces.

Lo queramos o no, éste es nuestro territorio.

 

* de hugo ivan cruz-rosas. quetzal.hi@gmail.com

Coyoacán. México.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ellos y el Universo*

 

Cuando la imagen de la desdicha de una familia puesta delante de nuestros ojos era irreversible, le pregunte a Kalman si tenía alguna buena historia que dejara pequeña a la soberanía de la muerte.

Kalman se quedó pensativo, había pasado muchas horas de vuelo para apenas llegar a ver a Esteban nuestro amigo de juventud adentro de un ataúd. A punto de ser enterrado en un cementerio privado.

Estábamos pisando lápidas con nombres de personas desconocidas bajo un cielo gris que por momentos se acercaba como llovizna.

-Sí. Tengo una historia justa para achicar la importancia de la muerte.

Lo relató un arqueólogo. El hombre participa de un equipo que desarrolla una investigación en cuevas a las que se accede desde la ciudad de Dubrovnik. Son cuevas que ya habían sido bastante estudiadas en el pasado. La data de actividad humana realizada por carbono 14 muestra presencia desde veinte mil años atrás.

En este nuevo estudio se realizaron sorprendentes hallazgos que fueron interpretados en el primer momento como independientes, pero ahora están siendo pensados -al menos como hipótesis- en conjunto.

Las excavaciones que se realizaron hace más de una década habían hallado piezas de cerámica de unos 15.000 años. Uno de esos pedazos había quedado bajo la mirada curiosa de aquel equipo científico, era parte de un objeto desconocido y aparentemente inútil para aquel grupo humano primitivo que habitaba allí, no era vasija ni urna funeraria.

La reconstrucción digital de los pedazos daba una imagen similar a una máscara con aperturas para ver y respirar. Quizá era este el primer casco inventado como forma de defensa ante presumibles garrotazos de grupos hostiles.

El equipo en el que colabora el arqueólogo hizo otro descubrimiento que resignifica la lectura de los trozos de cerámica.

En otra cueva, cuya ubicación se mantiene discretamente oculta para preservarla se hallaron pinturas y huesos tallados con imágenes con la misma data AP de los pedazos de cerámica en cuestión.

Son imágenes de la vida de los habitantes de esas cuevas: escenas de cacería de animales, mujeres talladas tipo Venus. Lo sorprendente fue el reciente hallazgo de pinturas de humanos teniendo sexo montándose como lo hacen los mamíferos de cuatro patas. Las mujeres representadas con enormes pechos colgantes. Los científicos quedaron admirados por aquellos antepasados que representaban al sexo y la procreación de nuestra especie como forma de derrotar a la muerte. Otro gran descubrimiento fue observar que algunas de esas figuras humanas representadas en el coito llevaban puesta en su cabeza ese casco -o lo que fuese- similar al que se reconstruyo a partir de los pedazos de cerámica. La lectura inicial de los antropólogos suponía que hombres considerados "vencedores" podían tener sexo con las mujeres otro clan o tribu rival "vencido". Un detalle falseaba esta hipótesis, también había mujeres representadas con ese ¿casco? puesto teniendo sexo con hombres desprovistos de ese objeto en su cabeza.

La duda inicial los llevo al tiempo a descartar que esa cerámica fuese parte de una defensa de guerreros o una máscara ritual.

La hipótesis que siguió los llevaba a pensar que ese grupo humano representaba su relación -incluso sexual- con otros provenientes de una civilización "técnica". La cerámica sería entonces una imitación -digamos- de una escafandra de seres llegados del espacio sideral. O -porque no- parte del atuendo de viajeros en el tiempo provenientes de este mismo planeta.

No hay, cómo te imaginaras, ninguna conclusión en los estudios en marcha. A Esteban le hubiera gustado conocer esta historia. Más aún por título del proyecto bajo el cual se sigue investigando: "Ellos y el universo"

 

*de Eduardo Francisco Coiro.

https://www.facebook.com/CansadoDeTriunfar/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El blues de los pájaros*

 

 

Sobre el río flotaba el piano

y sobre el piano, sin rostros,

dos personas cruzadas de piernas

hablaban en voz baja

la charla giraba en torno a un poeta chino

que leía sus textos a los pájaros

si no volaban el poema era posible

atrás, el piano ardía sin extenderse al resto

últimamente recuerdo este sueño, esos detalles

y a ese extraño poeta chino

ahora sé quiénes son

los rostros aparecen sobre el piano

sin los cuerpos, los pájaros tocan blues

y yo estoy quieto, extasiado

sin poder volar

 

*De Andrés Bohoslavsky.

-A su memoria-

 (Cipolletti 1960 – Buenos Aires 2026)

-De Una noche en bosque-poesía y otros poemas.

Leviatán, 2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*

 

rozar la inocencia con los ojos

acariciarla

aún

con las grietas de las manos

 

*Alejandra Alma Marotta.

Monte grande.

 

 

 

 

 

Inventren

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https://cuentosinventren.blogspot.com/

 

 

 

 

HOMENAJE A PICHON*

 

Al Doctor Enrique no le gustaban mis monólogos existenciales. Por momentos parecía perder la paciencia: “Te atiendo porque sos nieto de polacos, pero no me digas boludeces...” de tanto en tanto remataba su enojo con algo sacado de un manual de frases hechas "hacete cargo de tu vida".

Era el segundo paciente de la jornada. El primero -Marcelo- subía con el doctor en Puente Alsina. En la estación Libertad bajaba Marcelo y subía yo. A veces intercambiábamos breves comentarios como forma de saludo.

Marcelo era un tipo con ojitos chiquitos hundidos en el miedo. Una vez me preguntó: ¿Cuál es tu tema?

-La reparación... Dije sin pensar, como me salió.

¿Y el tuyo? -Pregunté

-El acompañamiento… -Respondió mientras se perdía entre la gente que estaba en el andén.

 

Mi sesión duraba hasta Enrique Fynn. Eran 45 minutos.

En Fynn bajaba y no subía ningún paciente.

Aprovechaba el resto del día para ir a visitar la chacra de mi tío Slawek que vivía entre patos y gallinas, pero se consideraba un inventor.

Para mí el doctor era un loco chiflado, pero socialmente era considerado como una eminencia a la que le estaban permitidas esas excentricidades como atender arriba de un tren.

Me ganó como paciente aquel día en el que le conté que quería escribir una novela a partir del tío chacarero e inventor aficionado. Su obsesión era diseñar todos los aparatos imaginables a cuerda, con mecanismos y engranajes parecidos a los de relojería para evitar usar electricidad. "Cuando la electricidad no pueda pagarse se van a acordar de mis inventos" Se justificaba el tío.

Sin mediar palabra, Enrique fue caminando como un robot o más bien como una marioneta por el pasillo del vagón. Cuando se volvió a sentar frente a mí dijo: "No te olvides de incluir un psiquiatra a cuerda"

Aquella risa compartida me convirtió en paciente feliz y en alguien con quien el doctor se permitió hablar de él.

A los 17 años -recién ingresado a la carrera de medicina- trabajó en el prostíbulo de una famosa Madame.

-Eran chicas polacas bellísimas -dice con sus ojos tirando chispas- Enrique les enseñaba francés. Ellas le enseñaban a amar. Años después declaró en un reportaje que fue "instructor de modales en un quilombo”. Allí conoció a Agnieszka, más que bella era aquella ternura que no se olvida, que se acrecienta cada día más y más. Un hada que predijo su futuro de especialista reconocido. Del lupanar se fue cuando contrajo una neumonía.

“La locura es como la muerte pero reversible” Esa idea lo sacó de la medicina. Lo llevo a psiquiatría.

En un anotador tenía los horarios del Midland e intercalados cuales eran los pacientes que atendía. Ahí supe que el doctor atendía 9 pacientes en cada viaje y que su jornada terminaba en Carhué. Cada tanto, como para no olvidarlo repetía en imprenta “quien se entrega a la tristeza, renuncia a la plenitud de la vida”.

Guarde ese anotador donde además de frases figuraban sus días de atención de pacientes en aquel tren con el detalle de estaciones en las que subían. Cuanto tiempo duraba la atención. Enrique sabía que los horarios del Midland eran de una puntualidad inglesa por eso podía confiar la duración de las sesiones al tiempo estipulado de viaje entre una estación y otra.

En Carhué tenía una amante pelirroja con la cual cenaba y compartía lecho en el hotel.

Aquella vez, cuando estaba por bajar en Enrique Fynn me tomó del brazo para dejar al aire un deseo:

-Cuidame al pueblo de mi otro Enrique. Cuando me retire voy a comprar allí un campito. Quiero vivir tranquilo. Estoy bastante cansado de la gente...

“Seré domador de caballos”.

 

*de Eduardo Francisco Coiro.

https://www.facebook.com/CansadoDeTriunfar/

 

 

 

-Próxima estación:

 

LOMA VERDE. 

-Continuidad literaria por el Ferrocarril Provincial:

 

ESTACIÓN SAMBOROMBÓN.

 

GOBERNADOR DE SAN JUAN RUPERTO GODOY.

 

GOBERNADOR OBLIGADO.

 

APEADERO DOYHENARD.  

 

ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA. 

 

APEADERO INGENIERO RODOLFO MORENO.   

 

ESTACIÓN ÁNGEL ETCHEVERRY.  

 

APEADERO LISANDRO OLMOS.

 

GOBERNADOR GARCIA.

 

 

LA PLATA.

 

 

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